domingo, 3 de julio de 2011

Tiempos muertos

A cuantos minutos llego de estar
a estar en cuanto me pierdo un tanto
hace cuantos segundos que no respiro
y minutos, tal vez son horas sin hacerlo
el tiempo relativo, bastardo de cada quien
esa condena de que tus nervios lo quemen en nada
y cuando no lo quieres, más está presente
ese tiempo que me muevo, te mueves y me pierdo
cuándo, cómo y dónde aparecí
este tiempo que se quiebra encima y debajo
maldito imbécil que me hace volar a ti
somos un sueño que avanza lento, que avanza rápido
se come el consenso y la sonrisa fruncida
somos prisioneros del alcaide de nuestros sueño
en un sueño se acaba tan rápido
en las esperanzas corres como sangre
para acabarlas rápido, conciso
Asesino que corres a la par conmigo
me persigues, y cuando me pases
cuando me pases diré adiós
me quedaré detenido, parado, 
mirando para adelante el pasado
y ahí seré de verdad yo
un único y real yo, imperfecto
cuando me sobrepases te cuidaré desde donde esté
donde me toque estar
y el tiempo...
el tiempo ya no nos molestará más
(y por tanto el espacio tampoco lo hará)

No hay comentarios:

Publicar un comentario