miércoles, 24 de julio de 2013

La Verdadera Despedida

¿Sentiste alguna vez perder todo el deseo,
todo el gusto, toda la necesidad,
solo por un recuerdo?

Tenía ganas de perder la cabeza,
enviar volando lo que tengo,
correr en dirección al sol,
cuando de repente,
y sin previo aviso,
se cruza una foto tuya.

Algo en mi interior se revuelve,
se siente destrozado y débil,
como puede solo una foto,
un simple pedazo de papel,
con tintas combinadas,
destruir mi normalidad,
hacer dudar de mi identidad,
de quien he llegado a ser,
de mis decisiones,
cada una de las elecciones.

Todo lo que me has dejado,
son sensaciones,
en particular,
la presión en el pecho,
el estómago revuelto,
y un olor indefinido en la nariz.

Ya ni imágenes he almacenado,
no recuerdo un rostro,
no asocio sabor,
quizá ni formas quedan,
solo esas sensaciones.

La gente siempre se va,
no siempre vuelve,
no por eso me siento más solo,
uno se acostumbra,
nada es para siempre,
probablemente el que te fueras
el que fueses,
el saber que existes,
y sigues existiendo,
en otra persona,
en el mismo cuerpo,
puede acabar de golpe con todo,
absolutamente todo lo que he hecho.

Te has vuelto un ser indefinido,
o tal vez siempre lo fuiste.

¿De qué vale ganar,
si al final perderás?

Asumo esto como ese final. Adiós.
(Tanto daría para que lo leyeras
tanto y más)