sábado, 26 de enero de 2013

Retorno

Estaba muerto,
Sí, MUERTO,
teníamos la certeza,
la seguridad de que lo estaba,
no estaba aquí,
no estaba en ningún lado,
simplemente se esfumó,
muerto hasta nuevo aviso,
desaparecido,
enterramos un ataúd vacío,
esperanzas vacías,
las enmarcamos en mármol,
con un nombre,
lleno de recuerdos,
solo eso, recuerdos,
y lo que nos evoquen ellos,
con eso bastaba,
vivimos con eso,
continuamos, sin detenernos,
porque el mundo no espera,
y aquí está, de vuelta,
otro que vuelve de las cenizas...

jueves, 24 de enero de 2013

Conocerme

Ella quiso conocerme al completo,
de mi, saberlo todo,
le respondí al momento,
sin titubear,
que esté preparada
para mucho menos que eso,
conocerme lo justo,
y no tanto como quiera,
quizá ni lo más simple,
primero porque es difícil,
conocer a alguien
que te deje conocerle,
segundo porque me escondo,
me gusta ser un desconocido,
rodeado de posibilidades,
tercero, no sé si quiero,
conocerme a mí mismo,
mientras me libero,
me pongo a descubierto,
entrego la realidad,
como un papel escrito,
y no en blanco,
como yo me entiendo.

martes, 22 de enero de 2013

Tal vez hasta luego

Obviaría muchas cosas en esta vida,
solamente la despedida la guardo,
para el momento preciso,
sin dejar jamás a un "adiós" perdido,
siempre los mantengo, acechando,
esperando una voz para salir,
ante las palabras adecuadas,
despiertan, brotan, nacen, corren
como un discurso bien estudiado,
la acrobacia ensayada a cansancio,
sale escoltada de un vistoso resplandor,
claro, soy el único que lo ve,
pero eso no es problema,
después de todo es mi adiós, mi idea,
mi momento de gloria,
oscura, para algunos, triste, tal vez,
pero mío, irrevocablemente,
planeado en exceso, quizá,
pero es parte del momento,
del instante, preciso y perfecto,
de partir sin dejar huella,
de despedirse para siempre,
sin que alguien se de cuenta...

miércoles, 16 de enero de 2013

Intimidad

Nada mejor que un cigarro,
para la desnudez de la intimidad,
acompañado por un licor suave,
un pensamiento agradable,
probablemente melancólico,
la lluvia sonando de fondo,
sin música, sin luz, sin electricidad,
sin algo que me haga confundir,
que nos quite la concentración,
mientras las sombras bailan,
desperdigadas como la ropa,
por un cuarto que se ve ilimitado,
y con techos altos,
por favor, que tenga techos altos,
intimidad con mis sueños,
pero que tengan su espacio,
y me dejen el mío, respeto,
sobretodo el cielo, encapotado,
al rededor la niebla,
la sensación de humedad constante
rodeando todo, difuminando todo.