El viento y su silbido
un suspiro en mi corazón
a veces me pregunto si lo he hecho bien
me pongo a mirar al pasado
y con la fuerza de un vendaval
llega a mi corazón tu recuerdo
una imagen nítida de tu ser
y recuerdo el viento que te rodeaba
bordeando tu cintura, ciñéndose a tu espalda
tus labios que me entregaban el aliento
ese aliento alimento del amante perdido en su amor
y tu respiración, que al abrazarte
se acompasaba con la mía, perdida
que yo como el viento ceñí mi brazo a tu cintura
y en el habla normal de las miradas
me dejé fluir en un poema largo y tendido
y me entregué al aire que tus labios me daban
así como se entrega un planeador al viento
yo me dejé llevar por tus movimientos
cual baile de enamorados
y tu fuiste viento
yo fui polvo
y como el polvo fui movido por tu hálito dulce
por tu voz melódica, por tus ojos ocultos
Y el Bardo soltó un suspiro
suspiro del viento enamorado de las palabras de un hombre
quien se entrega a sus sentimientos para vivir
y el viento le abrazó, limpio con su frío aliento
la lágrima que comenzaba a caer entre la sonrisa,
sublime, que el Bardo dejaba entrever en su boca
Adiós, muy simple, mejor decir hasta luego
nos re-encontraremos en otras lineas escritas
por mano temblorosa, pero segura,
la mano del Bardo, Hasta Luego
un suspiro en mi corazón
a veces me pregunto si lo he hecho bien
me pongo a mirar al pasado
y con la fuerza de un vendaval
llega a mi corazón tu recuerdo
una imagen nítida de tu ser
y recuerdo el viento que te rodeaba
bordeando tu cintura, ciñéndose a tu espalda
tus labios que me entregaban el aliento
ese aliento alimento del amante perdido en su amor
y tu respiración, que al abrazarte
se acompasaba con la mía, perdida
que yo como el viento ceñí mi brazo a tu cintura
y en el habla normal de las miradas
me dejé fluir en un poema largo y tendido
y me entregué al aire que tus labios me daban
así como se entrega un planeador al viento
yo me dejé llevar por tus movimientos
cual baile de enamorados
y tu fuiste viento
yo fui polvo
y como el polvo fui movido por tu hálito dulce
por tu voz melódica, por tus ojos ocultos
Y el Bardo soltó un suspiro
suspiro del viento enamorado de las palabras de un hombre
quien se entrega a sus sentimientos para vivir
y el viento le abrazó, limpio con su frío aliento
la lágrima que comenzaba a caer entre la sonrisa,
sublime, que el Bardo dejaba entrever en su boca
Adiós, muy simple, mejor decir hasta luego
nos re-encontraremos en otras lineas escritas
por mano temblorosa, pero segura,
la mano del Bardo, Hasta Luego
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