lunes, 31 de octubre de 2011

Viajes y Recuerdos

Aún soñando con el proceso
lamento decirlo, aunque suene extraño
si es que sueno perdido en la berma
en el laberinto eterno de avenidas y calles
lleno de vallas y puertas cerradas,
cae una gota contando historias,
mi preciosa lluvia de encuentros furtivos
telón de besos perdidos
de actuaciones sin libretos,
solo el fluir de un par deseos
recorriendo dispersos por esta vereda
directo al mar enrevesado
donde todas las ilusiones se juntan
se pierden, ilusionadas de sí mismas
y envuelven a los cuerpos de los ilusos
que se bañan desnudos en el sueño,
volviendo siempre a contar historias
... las historias de esos besos...
los nuestros recordados por momentos,
a ratos preciosos, un tanto molestos
pero luego me acuerdo, un tanto triste
que nunca estaré solo de nuevo tras conocerte

domingo, 30 de octubre de 2011

El Despertar de Bob

Como en el mundo entero,
la ignorancia eterna de los hombres
la fe irracional en la razón
que ya se perdió hace tiempo,
entre los escombros de los años.
cadáveres de los héroes anónimos
de los señores que un día sonrieron
mirando a lo lejos con esperanza,
ahora sus vástagos la pierden,
solo porque no creen, no quieren
se quedan con la verdad escondida
entre lo pliegues de su ropa,

Lo que sangra,
Bob se levanta,
no sabe donde está, le parece conocido
es acaso otra de sus locuras?
soñando despierto otra vez en su celda
esa en que quedó durante la guerra
un intercambio de rehenes.
Recuerda cuando le decían demente
solo por seguir lo que sentía
lo que su padre le mandó a hacer
morirá, sabe que lo hará
dentro de poco vendrán por él
lo acribillarán las balas amigas,
quizá esta noche sea lo mejor,
la muerte persigue de formas distintas
y a veces es un logro hacerlo...
Lo que sangra,
Bob está feliz de salir de este mundo,
será por una buena causa,
sus amigos, sus captores
no hay diferencia,
hoy se acaba por la única lucha
esa que vale la pena...

viernes, 28 de octubre de 2011

La Despedida del Juglar.

Vengo a Viciar tu aire una última vez,
Hoy y ayer la melancolía indica,
Adiós, que te vaya bien,
Pero, como siempre te robo una sonrisa, pequeña y tímida
Pero sonrisa de oro en una despedida,
Un beso meloso, otro apurado,
Las palabras fluyen sin ser llamadas.

¿Adiós? ¿Que te vaya bien?,
Intoxicación del veneno dulce, apagado y refulgente,
Pero, veneno de todos modos.
Una sonrisa helada, fría, De momentos,
Las palabras son arrancadas en un beso de humaredas.

Mientras…Me sentaré a esperar,

¿Qué?, no lo sé, sólo a esperar… 


Lunático Juglar 
y su Luna Abandonada/retenida

viernes, 21 de octubre de 2011

Versos Desesperados

Me gusta cuando callas
porque de a poco va decayendo tu voz
se va apagando tu mirada
una vez ardiente, hoy sin palabras
los gestos de alguna vez se acallan,

Me gusta cuando callas,
porque estás como loca, sin nada en la boca
solo un extraño afán de señora
te envejecen los años, te toma la brisa
se van quedando a un lado las prisas,
a la distancia se muere,
porque cuando callas temo que te alejes
y el miedo persiste de que te quedes

Me gusta cuando callas,
porque amo el silencio,
casi tanto como te odio a ti

sábado, 8 de octubre de 2011

Algo Ambiguo

El mar va y viene, no crees?
tú eres como el mar
con tu vaivén, tu inseguridad
con tu belleza también, quizá
apelando a lo que tanto me enseñaste
a dudar...
Pero seré sincero, hablaré
sin palabras de menos
y probablemente con muchas demás
ocupando un texto propio
que, espero, no entiendas
no intentes sobrepasar mis lineas,
no eres más que otra aleatoriedad.
Pero no miento si digo,
"me enseñaste a amar",
un poco más al menos,
Géneros y palabras al azar,
nos conquistaron sin más,
de golpe y sin sentido caído al suelo
sin mucho que decir, con palabras
mas mucho que entregar,
con mis labios, miradas y pasos,
dando paso al amor...
y a otra desaparición furtiva
Adiós

viernes, 7 de octubre de 2011

Solo un Momento de Amor

Recordando tu expresión
una sonrisa obligada nace en mi rostro,
no por la presión, sino por la idea certera
precisa de tu sonrisa, invadiendo la mía
y el corazón late veloz en mi pecho,
como lo hizo en aquel momento,
sin planes ni esquemas, solo EL momento.

Esa risita tuya, tan tuya
mis sentimientos en mis gestos, tan míos
movimientos torpes
embrutecidos por la emoción
y tu sobre mi
jadeando la ansiedad
o quizá el amor lujurioso
entregado en un instante hermoso,
y yo debajo de ti
siendo por un momento el cordero,
el cachorro león asustado,
noto el regocijo en tus ojos.

besos, caricias y sonrisas
todo confuso
en nuestros cuerpos coordinados
tu olor induciéndome a otro grado de placer
dejándole llevar por Hedoné
respiracion agitada
turbación que sonrosa mi rostro
y tu sobre mi
y yo debajo de ti
lluvia de colores
arcoiris de pensamientos
Fuegos Artificiales...

Vuelta a mi realidad, tan mia
lejos de ti espacialmente
pero unidos aun nuestros corazones
en esa danza del amor durante un beso
un solo beso para mi eternidad.

Nicolás Fuentes

lunes, 3 de octubre de 2011

Miradas clandestinas

Es la mujer más peligrosa que he conocido,
el amor a su belleza era solo comparable
al cuidado que había que tener con ella entera
capaz de abrir barreras con sus labios
ya sea con besos, serpentinos halagos
o un movimiento de esgrima "errado",

Pero esta no es su historia,
es solo un momento, coincidente conmigo
con mi entrada en una vida alocada,
amalgamada entre el misterio y la esperanza,
los tintes pasajeros de lo que sería un momento,
coincidente conmigo sacó su daga,
la clavo en mi pecho, en un momento,
coincidente con mi mano tomando su cintura
desesperado, complacido saqué la daga,
pasó por ella su lengua un momento,
coincidente con el corte vertical que hice,
seccionando su lengua, raspando su cuello,
separando los botones de la blusa,
y su lengua que sangraba,
su voz quebrada aullando de placer real,
no fingido, como al que tan acostumbrada estaba
en manos de hombres que no sabían destruirla,
de mujeres que entendían la sutileza del rose,
del corte hecho en penumbras,
sin querer, queriendo, separando
dejando la estela del recorrido ligero,
que mi mano ahora enseñaba, ensangrentado,
el pecho izquierdo de una mujer eterna,
patentando la caída de tantos hombres,
dejando el dudoso haber de los registros,
furtivos recuerdos de algún hombre muerto,
perdido entre tantos inconclusos besos,
que nacían en la pasión de un instante,
alejado de la realidad, tan real, tan inestable.
que se acabó, tan rápido como lo escribo,
mientras ella, debajo de la mesa,
se dedicaba a estorbar mi capacidad,
la forma en que los dedos tiemblan,
y mi cabeza, laxa cae sobre la...