-Te quedarás a conversar otro momento, queda algo de vodka y una botella de tónica, tenemos tiempo de unas palabras de despedida y un intercambio de experiencias más antes de que se acabe la noche-
-Lo siento mucho, no puedo, hay cosas por hacer, si puede esperar a otra ocasión, feliz acepto la invitación a una conversación. Por ahora debo ira a recorrer un bosque que está en alguno de los círculos, tengo todo el tiempo del mundo por delante y lo necesito para perderme en sus senderos, no hay mucho más que hablar ya, quizá algún día nos volvamos a encontrar, tal vez jamás, eso no lo sé, eso no lo sabemos, pero si se puede...
Quizá demasiado larga sea la caminata para contarte algún día sobre ella, pero cuando nos encontremos o, más bien, me encuentres, puede que te diga de que se trato cada paso que dí mientas me perdía en la espesura de aquel mar de arboles, aunque no creo que llegue al rango de hazaña, será algo especial de contar a alguien como tú, pensando en lo importante que eres en este momento para mí, supongo que estaré más delgado, ya que no hay frutos que comer, y debo tener demasiado cuidado en pasearme, pues demasiadas plantas venenosas dicen que hay, pero a pesar de eso (o quizá por lo mismo) es un lugar tranquilo y apacible, perfecto para personas solitarias como yo. Sabes cuanto me molesta la luz del sol, pero no importará en ese lugar, ya que los arboles, con sus ramas enredadas y nudosas, cubren del cielo en un amplio rango a la redonda, teniendo ese eterno color de otoño que tanto enciende los corazones de los melancólicos como yo.
Antes de llegar, eso sí, daré siete vueltas a ver si encuentro a todos los amigos perdidos por el tiempo, ahora sin momentos...
Creo que ya ocupe el instante que nos quedaba para conversar, ahora las palabras de despedida y hasta la vista-
-...Adiós-
-Adiós-
-Lo siento mucho, no puedo, hay cosas por hacer, si puede esperar a otra ocasión, feliz acepto la invitación a una conversación. Por ahora debo ira a recorrer un bosque que está en alguno de los círculos, tengo todo el tiempo del mundo por delante y lo necesito para perderme en sus senderos, no hay mucho más que hablar ya, quizá algún día nos volvamos a encontrar, tal vez jamás, eso no lo sé, eso no lo sabemos, pero si se puede...
Quizá demasiado larga sea la caminata para contarte algún día sobre ella, pero cuando nos encontremos o, más bien, me encuentres, puede que te diga de que se trato cada paso que dí mientas me perdía en la espesura de aquel mar de arboles, aunque no creo que llegue al rango de hazaña, será algo especial de contar a alguien como tú, pensando en lo importante que eres en este momento para mí, supongo que estaré más delgado, ya que no hay frutos que comer, y debo tener demasiado cuidado en pasearme, pues demasiadas plantas venenosas dicen que hay, pero a pesar de eso (o quizá por lo mismo) es un lugar tranquilo y apacible, perfecto para personas solitarias como yo. Sabes cuanto me molesta la luz del sol, pero no importará en ese lugar, ya que los arboles, con sus ramas enredadas y nudosas, cubren del cielo en un amplio rango a la redonda, teniendo ese eterno color de otoño que tanto enciende los corazones de los melancólicos como yo.
Antes de llegar, eso sí, daré siete vueltas a ver si encuentro a todos los amigos perdidos por el tiempo, ahora sin momentos...
Creo que ya ocupe el instante que nos quedaba para conversar, ahora las palabras de despedida y hasta la vista-
-...Adiós-
-Adiós-