"¿Qué hora es?" pregunto, nadie me responde, nadie me dice la hora, nadie me escucha. Realmente no importa e incluso lo prefiero de esta forma. Se me están quedando cerrados los ojos, ambos, a la vez, y los vuelvo a abrir en un pestañeo rápido. No sé si es el día correcto para estar gastando las últimas gotas (probablemente solo sea una medida manipulada por lo que quiero creer) de tinta que me quedan, después de guardarlas por años, almacenadas en pequeños frascos que fui adquiriendo en la medida de lo posible, en mi búsqueda desesperada por escapar del mundo, que me agobia, aún hoy, sin nunca haber salido de su abrazo, guardando la esperanza en una caja de algún cachivache que compré en algún momento, para saturar una necesidad inventada.
En fin, no es el momento de hablar del mundo, vine a hablar de mí, (díganme egocéntrico y láncenme piedras, quémenme vivo por no seguir el orden establecido, "todos queremos y debemos ser respetuosos y humildes"), claro que ese es el contexto, pero siempre se puede quemar y dejar a un lado, tal vez eso me robe una sonrisa, de esas que me son tan esquivas por estos días, por los anteriores y, probablemente, por los que vendrán. Quiero decir, no es importante ser leído, tampoco que esto signifique algo para ti, esto lo hago por mí, como un escape, como un placer, como una explosión de colores, o tal vez de juegos de luz y sombra, realmente todas las personas que lo lean tendrán sus propias visiones e ideas de lo que significan mis palabras, pero no lo escribo por eso, probablemente nunca sepan lo que quiero decir, y solo signifiquen sus vidas en las letras de otras personas, así son los lectores, huyen a lo desconocido y se aferran a ello, como un chiquillo busca refugio, yo mismo soy así gran parte del tiempo.A veces también escribo (de hecho y para tu mayor conocimiento, lo que estás leyendo lo escribí yo), por dos simples razones, la primera no la escribiré, la segunda, en cambio, es del lector endeudado, una devolución a todos aquellos que han creado mis refugios, que toman su tiempo y su vida, su imaginación y sus sueños, los plasman, traslucido, en el papel, entregando un momento de simpatía con aquel desconocido.
En fin, no es el momento de hablar del mundo, vine a hablar de mí, (díganme egocéntrico y láncenme piedras, quémenme vivo por no seguir el orden establecido, "todos queremos y debemos ser respetuosos y humildes"), claro que ese es el contexto, pero siempre se puede quemar y dejar a un lado, tal vez eso me robe una sonrisa, de esas que me son tan esquivas por estos días, por los anteriores y, probablemente, por los que vendrán. Quiero decir, no es importante ser leído, tampoco que esto signifique algo para ti, esto lo hago por mí, como un escape, como un placer, como una explosión de colores, o tal vez de juegos de luz y sombra, realmente todas las personas que lo lean tendrán sus propias visiones e ideas de lo que significan mis palabras, pero no lo escribo por eso, probablemente nunca sepan lo que quiero decir, y solo signifiquen sus vidas en las letras de otras personas, así son los lectores, huyen a lo desconocido y se aferran a ello, como un chiquillo busca refugio, yo mismo soy así gran parte del tiempo.A veces también escribo (de hecho y para tu mayor conocimiento, lo que estás leyendo lo escribí yo), por dos simples razones, la primera no la escribiré, la segunda, en cambio, es del lector endeudado, una devolución a todos aquellos que han creado mis refugios, que toman su tiempo y su vida, su imaginación y sus sueños, los plasman, traslucido, en el papel, entregando un momento de simpatía con aquel desconocido.
Quizás no tiene nada que ver, pero creo que te necesito...
ResponderEliminarQuizá en este mundo esté todo conectado y si tenga algo que ver, independiente a eso, ¿quién eres? así estaremos seguros si me necesitas
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