La postal habitual se mantiene intacta,
días sin sol, noches con nubes,
solo la luna escondida,
y la melancolía de su recuerdo,
y la melancolía de su recuerdo,
pasando sin perder su magia,
son los remanentes de lo que quise,
la melancolía de los días,
cada día, uno tras otro,
todos tristes, llenos de pena,
rodeado de mis sueños muertos,
envuelto en capas de papel,
palabras que se enfrían,
muertas y solas bajo tierra,
en el sótano de la existencia,
donde nadie escucha,
nadie quiere, nadie puede,
pero que importa el tema de otros,
soy yo el que no quiere ni puede,
el que no es capaz de caminar,
ocupando zapatos de cambiados,
y lo derecho se va torciendo,
se curva la boca hacia arriba,
conforme por lo mediocre,
la luna, ¡¿dónde está mi luna?!
me quedo sin guía,
vacilante caigo, sollozo y muero,
muero porque no muero,
y sin morir no te encuentro.
son los remanentes de lo que quise,
la melancolía de los días,
cada día, uno tras otro,
todos tristes, llenos de pena,
rodeado de mis sueños muertos,
envuelto en capas de papel,
palabras que se enfrían,
muertas y solas bajo tierra,
en el sótano de la existencia,
donde nadie escucha,
nadie quiere, nadie puede,
pero que importa el tema de otros,
soy yo el que no quiere ni puede,
el que no es capaz de caminar,
ocupando zapatos de cambiados,
y lo derecho se va torciendo,
se curva la boca hacia arriba,
conforme por lo mediocre,
la luna, ¡¿dónde está mi luna?!
me quedo sin guía,
vacilante caigo, sollozo y muero,
muero porque no muero,
y sin morir no te encuentro.
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