lunes, 22 de octubre de 2012

Desvarío 34

De manera tal solemos pensar,
solemne y seriamente...
nuestras palabras son ley,
en un mundo donde soy habitante,
(aquí les recuerdo que soy el sueño)
todo sea por propia voz y razón,
jamás equivocado, siempre adecuado,
no hay error que no sea perdonado,
de eso se trata ese espacio,
tan libre y propio,
que no nos damos cuenta como estamos,
cuando, como y donde nos encontramos,
realidades propias, intercambiadas,
interconectadas, marchantes, estáticas,
creyendo en la verdad como tal,
sin dudar, tal cual, qué tal?
todo va bien en esa porción de realidad,
ese fragmento propio e incorruptible,
intocable pero maleable,
cambiante como cada cual.

Nos tomamos a nosotros y lo nuestro,
demasiado en serio, demasiado reales,
teniendo en cuenta lo que somos,
Bah!, silencio, balazo y al río,
prefiero un poco de confusión azarosa,
que la seriedad del que se cree a sí mismo... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario