Errar con la persona indicada
en el momento incorrecto
puede ser mi mayor falla,
mi más placentera costumbre
o mi gratificante acierto...
Tu amor termina siendo, de nuevo
como una pelea de esgrima,
no hay heridas nuevas,
solo quedan marcas reabiertas,
que importan hoy las llagas de ayer...
y me preguntas quien soy...
yo me hago el interesante, dicen
tal vez simplemente lo sea
o al contrario, me esconda...
eso lo dejo a tu decisión,
el resto queda en mis labios
el insano gusto amargo que me queda
cuando te digo antes de ti no hay historia
y tú respondes algo sobre mi,
que quizá sea... tal vez...
demasiado "seductor",
como para no tener pasado,
la galantería bien vista, mal vista,
vista, vista, vista, siempre con un risita.
Y el humo de mi cigarro te despide,
pues es lo único que te queda de mi sonrisa
que algunos llamarían coqueta,
entre ese sutil humo y la mirada sobria
sumada al sonido justo emitido por una boca,
pestañeas, todo se desploma,
la sonrisa enamorada desaparece
entonces y solo entonces, te das cuenta,
una última mirada al vacío, refulgente
y entonces tú también desapareces...
Desaparezco entre lágrimas y risas nerviosas
ResponderEliminarquizás olvidando, quizás recordando
aquel error divertido, doloroso
aquella habitación imaginaria y real
y esas suplicas irónicas que en besos, claramente...supe callar.
Te escondes, pretendiendo desaparecer
en esas carcajadas de hombre interesante,
que importa ya pasado o futuro,
disfruta, dices
sabiendo que anhelas un mañana,
en mis brazos...otra vez.
Una última bocanada de humo esconde mi rostro, y con un beso amante pretendes decir adiós,
extrañando, quizás, aborreciendo, tal vez,
esas risitas nerviosas y esas miradas,
inocentes, perversas.
envuelves mi cintura, callando una verdad,
y entonces, solo entonces, te das cuenta
un último susurro enamorado, doliente
y entonces tú también desapareces