sábado, 3 de septiembre de 2011

Baños de Sangre

Soy la respuesta a la pregunta que nunca te hiciste, pero que supiste en cuanto me conociste, entonces tu desconocida duda esclareciste bajo un manto de misterio que te trajo nuevas cuestiones que cuestionarte... sobre la muerte, querida, y el temor, no lo dudes... que yo no dudaré en atravesar tu cuchillo con mi corazón, usaré la paciencia y la pasión ante las armas normales, debilitaré tus defensas y consumiré tu espíritu de bocado alarmante, curiosamente recortado para parecer algo fácil de digerir y difícil de recordar...
...Y comencé el baño de sangre contigo, para que seas importante, inolvidable, aunque quedes solo como una palabra dejada de lado en pos de la noche y su oscuridad, sin ti, solo con un noble sueño de lujuria en los ojos de quien sepa mirarlo...
...Y los cadáveres nuevos, esparcidos sobre el asfalto manchado de sangre, importaban tanto como los de los peces en el cauce de un río seco. Recuerdo sus rostros retorcidos burlándose de los que aún caminan en tinieblas, sabiendo su destino, carcomidos por ningún motivo y con la vívida imagen de lo que serán. Los pasos suenan a tortura, los sueños decantan en deseperanza y el canto de las avees no es otra cosa que la marcha fúnebre, anunciando el tenebroso destino del hombre sin el hombre...
...Y el poco futuro que le queda a un juglar debutante en algunas pocas nuevas artes, del príncipe sin la damisela, del poeta sin la musa y su soledad mutua...
Nícolas Fuentes

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