Me encanté de la nostalgia de llamarte
cuando no estabas,
cuando no podías escuchar las llamadas,
y silenciarlas cuando estabas cerca.
Abracé la melancolía,
como siempre dije que lo hago,
como pensé que lo haría,
sin sentir molestia en el dolor,
que tanto buscaba,
por estar encantado de la nostalgia
de llamarte cuando no estabas.
Tarde uno se da cuenta que es temprano,
debiese de ser al revés,
temprano darte cuenta que es tarde
y alcanzar a arreglarlo.
El anonimato jamás ha protegido del dolor,
nunca ha cuidado del frío de las noches.
Un abrazo apretado para ti desde la distancia.
cuando no estabas,
cuando no podías escuchar las llamadas,
y silenciarlas cuando estabas cerca.
Abracé la melancolía,
como siempre dije que lo hago,
como pensé que lo haría,
sin sentir molestia en el dolor,
que tanto buscaba,
por estar encantado de la nostalgia
de llamarte cuando no estabas.
Tarde uno se da cuenta que es temprano,
debiese de ser al revés,
temprano darte cuenta que es tarde
y alcanzar a arreglarlo.
El anonimato jamás ha protegido del dolor,
nunca ha cuidado del frío de las noches.
Un abrazo apretado para ti desde la distancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario