El problema esencial en mi decisión es que la forma de vida que llevo no me permite seguir adelante con ella, es un cansancio constante, además de estar seleccionando correctamente las palabras a escribir, también debo dudar de la cantidad de veces que lo escribo, que lo digo, que lo vivo, se va creando una sensación constante de inestabilidad, no es nadie, soy solo yo, solo yo, como siempre, me siento abrasado por la soledad, me impide cualquier contacto físico con otra persona, otro ser que sea capaz de sentir, sufrir. Escucho música triste para seguir triste, lo hago a propósito, soy así, no importa demasiado, de verdad, no te tienes que preocupar, todos tienen algo que es "propio" en su personalidad (quizá sea cosa de la pre-destinación o de la experiencia), pues hay algo como eso en mí, profundamente asociado a la tristeza y a la soledad.
El problema no es morir, es quien va a pagar el entierro, aunque una fosa da la suficiente luz sobre un desconocido que siempre estuvo tras su propia sombra, irresponsable, beligerante e irascible, un don viene con una responsabilidad, eso no es culpa mía, se los aseguro, simplemente todo estaba predispuesto para eso, alguien que pueda enfrentarse a eso, salir victorioso y sonriente, feliz en su máxima expresión, que me venga a aconsejar un poco, por favor. Más importante que el entierro es la mascarada, quien pone la casa, el dinero y los trajes, con sus respectivas máscaras. Nada de cosas simples, estoy muerto, ¿se dan cuenta de eso? quiero que lo disfruten, que sonrían, una persona no se muere todos los días, "vívanlo" conmigo, vamos, a ver ¿qué? ¿les tengo que mandar invitación? invítense ustedes mismos a disfrutar de una noche única en mi vida,
La mar de sonrisas, todos contentos, pero no felices, alegres, pero no satisfechos, y suman y siguen los "pero", los "sin embargo", las quejas vestidas de constructor, de asfalto, de martillo y de clavo, y un par de productos naturales disfrazados de "magia para mejorar tu vida", tan solo cambia hábitos, quizá ser monje le haga bien a alguien que tiene el don bienaventurado de la soledad y la poca comprensión.
Abstinente social, insomne, quizá un poco paranoico, con una amplia gama de "gustos exóticos" y placeres mundanos alternativos, y otros tantos nombres de enfermedades psiquiátricas y psicológicos, pero por sobre todo triste, lo que para muchos sería una enfermedad con cura, para otros es una cita larga y tendida con un sanatorio, de aquí al final de sus días, con sus respectivas noches. Tras todo lo anterior te digo que es el momento de apoyarse en mí, solo en mí, no necesitarás de nadie más, podré suplir todo lo que necesites, tengo sueños, ¿sabes? muchos de ellos y en ellos todo saldrá bien, llegaré a casa con un fajo de dinero, vestido de frac y corbata...
El problema no es morir, es quien va a pagar el entierro, aunque una fosa da la suficiente luz sobre un desconocido que siempre estuvo tras su propia sombra, irresponsable, beligerante e irascible, un don viene con una responsabilidad, eso no es culpa mía, se los aseguro, simplemente todo estaba predispuesto para eso, alguien que pueda enfrentarse a eso, salir victorioso y sonriente, feliz en su máxima expresión, que me venga a aconsejar un poco, por favor. Más importante que el entierro es la mascarada, quien pone la casa, el dinero y los trajes, con sus respectivas máscaras. Nada de cosas simples, estoy muerto, ¿se dan cuenta de eso? quiero que lo disfruten, que sonrían, una persona no se muere todos los días, "vívanlo" conmigo, vamos, a ver ¿qué? ¿les tengo que mandar invitación? invítense ustedes mismos a disfrutar de una noche única en mi vida,
La mar de sonrisas, todos contentos, pero no felices, alegres, pero no satisfechos, y suman y siguen los "pero", los "sin embargo", las quejas vestidas de constructor, de asfalto, de martillo y de clavo, y un par de productos naturales disfrazados de "magia para mejorar tu vida", tan solo cambia hábitos, quizá ser monje le haga bien a alguien que tiene el don bienaventurado de la soledad y la poca comprensión.
Abstinente social, insomne, quizá un poco paranoico, con una amplia gama de "gustos exóticos" y placeres mundanos alternativos, y otros tantos nombres de enfermedades psiquiátricas y psicológicos, pero por sobre todo triste, lo que para muchos sería una enfermedad con cura, para otros es una cita larga y tendida con un sanatorio, de aquí al final de sus días, con sus respectivas noches. Tras todo lo anterior te digo que es el momento de apoyarse en mí, solo en mí, no necesitarás de nadie más, podré suplir todo lo que necesites, tengo sueños, ¿sabes? muchos de ellos y en ellos todo saldrá bien, llegaré a casa con un fajo de dinero, vestido de frac y corbata...
Un aplauso y un suspiro, creo que cada palabra está tan bien puesta y tan bien definida, sublime como siempre, audaz, cautivante...
ResponderEliminary como cosa nueva, quizás totalmente verdadero...
Entenderte me parece poco, quizás es exactamente lo mismo...lo mismo.