Era cerca de las dos de la mañana
y estaba demasiado ebrio para dormir,
tomé mi mundo, lo metí en mi mochila,
salí a caminar con todo lo mío...
algo sucedió en mi camino,
justo delante de la noche,
apareció un fuego vacilante
una criatura hermosa desconocida
corriendo, llena de viento y luz
repleta de energía, como sus ojos,
algo bello que te quitaba la respiración
y se la llevaba a pasear a su lado
una canción brotaba de sus pasos
de las huellas surgían llamaradas,
pero todo siempre rodeado de paz
cierta sensación de sobrecogimiento
y un poco de miedo por los años,
en sí mismo perdía bastante coherencia
ver tal criatura, luego, desaparecer
con un chasquido de látigo y una voz,
ESA voz, gutural, potente, resonante
diciendo..."Bienvenido a mi reino"
... Y entonces desperté...
gritando, pensando, fui al baño
boté tanta bilis que era inhumano,
volví a dormir sin dormir, estando despierto
hasta que me molesto la luz de adentro
descorrí las cortinas y vi nevar en Valparaíso...
y estaba demasiado ebrio para dormir,
tomé mi mundo, lo metí en mi mochila,
salí a caminar con todo lo mío...
algo sucedió en mi camino,
justo delante de la noche,
apareció un fuego vacilante
una criatura hermosa desconocida
corriendo, llena de viento y luz
repleta de energía, como sus ojos,
algo bello que te quitaba la respiración
y se la llevaba a pasear a su lado
una canción brotaba de sus pasos
de las huellas surgían llamaradas,
pero todo siempre rodeado de paz
cierta sensación de sobrecogimiento
y un poco de miedo por los años,
en sí mismo perdía bastante coherencia
ver tal criatura, luego, desaparecer
con un chasquido de látigo y una voz,
ESA voz, gutural, potente, resonante
diciendo..."Bienvenido a mi reino"
... Y entonces desperté...
gritando, pensando, fui al baño
boté tanta bilis que era inhumano,
volví a dormir sin dormir, estando despierto
hasta que me molesto la luz de adentro
descorrí las cortinas y vi nevar en Valparaíso...
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