perderte en esos recuerdos marchitos
violar tu integridad, violentar la paz
rasgando la tela que recubre la tristeza
liberando a tus guardias cerberos
abriendo las puertas de tu infierno
el infierno de los recuerdos
el purgatorio de los sueños incumplidos
de las huellas del deber y no el querer
y la arena sigue cayendo en el reloj
junto con las decisiones que no varían
de los momentos se fueron y se irán
como en la cuna y meseta da la vida
como un la plenitud y la decadencia
entre el auge de la vida y un plan médico
como una frazada que no cubre los pies
y las brazas que los calientan no arden
no quiero morir virgen,
no quiero vivir culpable
contradigo mis acciones y mi idea
la Idea, el ser supremo en esencia
la palabra exacta rebozando
su idílico romance de una noche
obviando el frío penetrante
encontrando paz en el humo asfixiante
mientras su lecho de alegría se cierne
sobre la luz plateado de un momento
y luego el gris de la consiguiente paz
todo se calma,
con la palabra en éxtasis en su cama
todo en nada,
después del clímax pierdes el alma
Nicolás Fuentes
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