El día que me quieras será eterno
el día que me quieras la luz volverá
la noche que me quieras podré dormir
la noche que me quieras seré libre del mundo
pero a larga cuidarte y aceptarte me sacará de tu mente
no porque eso sea malo, solo es una idea, un miedo
pierdo oportunidades en tu defensa y yo vuelo
de las pocas veces que me molesta el aire
entre dos faroles quedan las ideas del amor
demostradas en un beso y echadas a correr
entre los parques de un puerto bello,
mas no encontré de nuevo las ilusiones.
Paseo paralelo al mar, ideas de volver a llorar
camino sobre la arena, la fuerza del destino
verte un poco más allá, tener conocimiento de esto
siempre supe que habría un re-encuentro, temor
miedo a no estar a la altura, pensar en las palabras
queman como carbón en mi boca esos pensamientos
que buscan salir como términos platónicos de la inseguridad
saberte sin tenerte es solo llorarte en la oscuridad
volver a mirar al presente que habla del pasado perenne
una caricia, una sola antes de aceptar la muerte
el amor, el cariño, la alegría, nada mata más que su ida.
Seguir caminando sobre los rieles del tren
búsquedas que cambian para encontrarse a sí en la siguiente curva
palabras que inventan lenguajes muertos desde el nacimiento
hablan de como encontrar la felicidad en la senda que voy a seguir,
lobo-hombre en París... Nicolás Fuentes perdido por ahí
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