miércoles, 30 de mayo de 2012

Agotado el Tiempo.

-Te quedarás a conversar otro momento, queda algo de vodka y una botella de tónica, tenemos tiempo de unas palabras de despedida y un intercambio de experiencias más antes de que se acabe la noche-
-Lo siento mucho, no puedo, hay cosas por hacer, si puede esperar a otra ocasión, feliz acepto la invitación a una conversación. Por ahora debo ira a recorrer un bosque que está en alguno de los círculos, tengo todo el tiempo del mundo por delante y lo necesito para perderme en sus senderos, no hay mucho más que hablar ya, quizá algún día nos volvamos a encontrar, tal vez jamás, eso no lo sé, eso no lo sabemos, pero si se puede...
Quizá demasiado larga sea la caminata para contarte algún día sobre ella, pero cuando nos encontremos o, más bien, me encuentres, puede que te diga de que se trato cada paso que dí mientas me perdía en la espesura de aquel mar de arboles, aunque no creo que llegue al rango de hazaña, será algo especial de contar a alguien como tú, pensando en lo importante que eres en este momento para mí, supongo que estaré más delgado, ya que no hay frutos que comer, y debo tener demasiado cuidado en pasearme, pues demasiadas plantas venenosas dicen que hay, pero a pesar de eso (o quizá por lo mismo) es un lugar tranquilo y apacible, perfecto para personas solitarias como yo. Sabes cuanto me molesta la luz del sol, pero no importará en ese lugar, ya que los arboles, con sus ramas enredadas y nudosas, cubren del cielo en un amplio rango a la redonda, teniendo ese eterno color de otoño que tanto enciende los corazones de los melancólicos como yo.
Antes de llegar, eso sí, daré siete vueltas a ver si encuentro a todos los amigos perdidos por el tiempo, ahora sin momentos...
Creo que ya ocupe el instante que nos quedaba para conversar, ahora las palabras de despedida y hasta la vista-
-...Adiós-
-Adiós-

lunes, 28 de mayo de 2012

Canto Desesperado

Ya no te quiero, pero,
por Dios, Cuanto te quise,
a tus ojos negros,
profundos, estrellados,
a tus manos lánguidas,
flotando entre las sábanas,
a tu pelo suelto,
desgreñado en mi almohada,
a tus pies descalzos,
flotando por mis días.

Ya no te quiero, pero,
por Dios, Cuanto te quise,
a tus labios rojos,
en los que bailaban los míos,
amigos, amigos, eso somos?
es cierta la nostalgia tuya,
como cierto lo mucho que te quise,
y por Dios, juro que lo hice,
mientras más recuerdo, más olvido,
amigos, amigos, eso somos?
o solo será el sueño desesperado,
de no querer sentirnos solos
solos de los besos que a veces dimos
amigos, amigos, eso somos?
como otro juego ingrato,
en que los pasos nos llevan al pasado
y entre tantas palabras te has ido,
y ahora, por Dios, estoy solo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Nostalgia del Sonido

La tristeza de escuchar, a lo lejos,
como amaina la lluvia que caía,
se va apagando de a poco el sonido,
fuerte, raudo, al comienzo, 
lento, triste y aun más melancólico, 
cuando ya queda poco de su encanto,
la nostalgia del sonido, sublime,
tan inspirador mientras dura,
avasalladora tristeza de la ida,
la pena negra brota de las calles,
fluyendo esta noche en fiel recuerdo,
necesidad de perderme un momento,
el velo que a la vista limita,
obligando caminar a tientas,
saltar de charco en charco,
caminando rápido para estar seco,
estar lleno de culpas, pero libre el cuerpo.
Prefiero dormir, debo decir,
arrullado por su acento embriagador,
aquel nacido del suave golpeteo, 
que oír su declinación y su partida.

Ahora con el pecho apretado,
en agónica señal de despedida,
espero la próxima lluvia, mirando el cielo,
quizá la luna me sane esta tristeza,
trayendo, imponente, su reflejo,
a cada charco, a cada espejo,
a mi ventana, para poder estar solo,
para sentirme pleno,

sábado, 26 de mayo de 2012

Acepto los términos de Servicio

Suena la lluvia golpeando la ventana,
demandante como ella sola,
las pocas veces que aparece en esta zona,
y entre sus golpes se escucha el lamento,
la triste sinfonía de una voz del recuerdo,
la nostalgia que llega desde el cielo,
recuerdo el preciso momento de la caída,
cuando fundidos con el cariño que bastaba,
perdidos entre las pocas palabras restantes,
esas que quedaban antes de cerrar la puerta,
con definitiva y resuelta tristeza, antes,
cuando aún nos profesábamos sonrisas,
¿Quién sabría entonces que serían,
tal como fueron, las últimas?
¿Tú ya estabas preparada para,
según comprendo, despedirme de tu lado?
¿O fui yo quien, en una maniobra inesperada,
llevó a nuestro barco a inseguras mareas,
hasta caer en la más oscura posibilidad,
y a encallar nosotros con él?
Ahora ya pasado el tiempo, perdido
puedo, con la cabeza fría, pensar y notar,
que da igual, siempre dio igual,
nada es para siempre, ni tú ni yo
menos un nosotros...

viernes, 25 de mayo de 2012

Viejos Decrépitos

No se habla de alegría en presencia mía, pues mucho ha pasado ya desde que se fue, tanto y tanto más tiempo, el que ha consumido mi cuerpo, marchitado la esperanza, y roído mi templanza. Antes fuerte, impetuoso y brioso en cada irrupción de risa, intenso en el amor, profundo en el pensamiento y dado a la tentativa de encontrar lo que nadie ha perdido, pero ahora, ahora no soy más que el despojo arcaico de desdeñadas ideas, infructuosas búsquedas, el rey sin castillo, el juglar sin laúd.
Con el paso inexorable del devenir marchante, antaño brillantes miradas, hoy vacuas cuencas del profundo desespero, contando las ingratas hazañas del viejo zorro, que, como relata la imagen misma de su ser, lo llevaron a la inminente decadencia, apoyando el relato por una corte de viejos caracteres dudosos, tanto en procedencia como en corrupción cargada sobre endebles ideas, salidas de una débil boca y con una aún más endeble seguridad.

jueves, 24 de mayo de 2012

Buenas sean las Noches

Entre un cigarro y mi sonrisa
con la luna de fondo y de frente,
los momentos solitarios de perfección,
aquellos que son pocos pero completos,
distantes todos entre ellos,
se arrastran lentos entre la ocurrencia,
la imaginaria realidad del instante,
siempre que tenga un poco de luna,
con su luz de seda y su viento, oh!
me espera, con aquel arrullo insonoro,
el mudo lamento de su soledad,
que me llega tras la cortina de humo,
azuzo otra bocanada, otra idea descabellada 
con su respectiva perdición de niña,
señora de la oscuridad, hogar de los muertos,
que, por cierto, quieren verse bien,
vestidos de gala para aquella última mirada,
como puedo correr yo a tu encuentro,
al de la que vuela, mujer dominante,
con la capacidad de trascender mi vida,
mientras algunos seguimos estáticos,
claro, dentro de la mucha movilidad 
de la creación socio-cultural constante.

Oh, amada mía, si no puedo acercarte,
pues yo iré a tu encuentro, 
aunque sea un instante ínfimo,
con el último traje del que se despide
y la pasión del romántico decimonónico,
Antes que todo te digo "Adiós"