jueves, 7 de febrero de 2013

Embriaguez

La constante persecución de un olvido,
empapado de alcohol, 
de eructos que escondan lamentos románticos, 
de ronquidos fuertes y deliberados que camuflen 
la constante preocupación por la soledad.

Porque al beber te encuentro en todos los rostros,

en la cara que muestre la luna,
en el sondeo rápido al reflejo que me da el mar,
siendo la sonrisa que me abraza en el espejo,
la mirada que se esconde entre multitudes,
y la amenaza que se aferra a la oscuridad.

Oculto entre el balbuceo algunos versos,

como estos, pero no siendo precisamente ellos,
el manifiesto poético emborracho,
lleno de promesas vanas, de vacíos,
rogando por vicios, que en esa boca, 
mía y de un color amoratado,
prorrumpe, solemne, lazos eternos,
a olvidar, junto con el dolor de cabeza, 
en la mañana que se acerca y nos espera,
con sorpresa, despertar emparejado de alguien,
alguien que no eres tú, 
pero engañándome para  verte en ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario