jueves, 2 de febrero de 2012

Asistentes

Tras el último humo derramado
le hago un gesto a Toulouse con la mano,
le digo hasta pronto y miro hacia el cielo...
La noche se ha terminado...
Toulouse, donde estás?,
Toulouse, está amaneciendo,
debemos volver por el camino oscuro de la claridad,
deja a un lado el ensueño de la botella
y el delirio de aquellos labios,
ayer desconocidos...

La noche, de la que soy vasallo
me llama a cumplir el deber, siempre a oscuras
el sol no existe para sus asistentes
solo algún brillo lejano anunciando algo,
creo que la luna que se oculta
y nos escondemos con nuestros fieles camaradas
para mañana en la madrugada volver,
con la frente en alto y los sueños en pie.

Toulouse, es hora de cerrar,
que la vida se no es escapa mientras duermes
abre los ojos, despierta, que la noche se nos quema...

No hay comentarios:

Publicar un comentario