sábado, 7 de enero de 2012

Lalala, lalala, lalala, lalala

Cuando recuerdas que solo el olvido puede superara al olvido, 
te detienes un momento a guardar un recordatorio
para ti, de tu propia vida que a veces olvidas
Tantos ayeres perdidos en tus bolsillos de ensueño...
Como es que las marcas dejan de doler, dejan de pensar
tiende el sueño a traer la suave brisa que fue un vendaval 
porque cinco minutos, cinco siglos no es nada
Cinco serán los perseguidos instantes cotidianos que...
tienes que recordarlo aunque hoy no puedas apreciarlos
pon palabras en la boca del que quiera sentirlas de tus labios
aunque de sentido tengan tan poco como los pasos.
El llanto de los hombres se va al mar, 
los hombres corren al bar, ambos van a ahogarse, 
sus vidas a despistar la muerte misma del camino sin más
La última voz de esta noche no será otra que la del silencio
tomando tus pulmones para hacerte sonreír una vez más...

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