El día que deje de ser el viento
la noche que no valga ver la luna
ese será el momento en que muera
cuando no quede ni un musgo ni algo
algo, algo que se refiera a mi alma,
es casi como si mueran ciertas cosas:
el atardecer que no me cansé de ver
el amanecer que secó las lágrimas
en fin, los ideales que aún me quedan
las razones que cobran fuerza
las palabras que me dejas en la piel
las letras en mi mente y mi cara
unas iniciales con hierro clavadas,
muchas, muchas, muchas cosas
motivación no es lo que me falta
lo que quiero es una caricia en la cabeza
un beso en la mejilla, en la cara
y desde ese momento habrás robado,
o más bien pagado una habitación en mi corazón
el mundo se mantiene en vilo, un deseo azaroso
solo espero que todo vuelva a la normalidad
y que luego no me vengas a preguntar:
"Por qué vienes y vas?"
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